y Perú , una decisión que pone fin a cerca de seis meses de restricciones en los pasos de Macará y Zapotillo , luego de los reclamos de comerciantes, transportistas y habitantes de la zona limítrofe que denunciaban graves afectaciones económicas y sociales. ([Primicias][1])
El anuncio fue realizado este 7 de julio de 2026 por la ministra de Gobierno, Nataly Morillo , quien informó que el presidente Daniel Noboa dispuso la reapertura tras evaluar los resultados de las medidas de seguridad implementadas en la frontera sur del país.
“Las decisiones difíciles se toman para proteger a los ecuatorianos. Hoy, tras evaluar los resultados de esa medida, el presidente Daniel Noboa ha dispuesto su reapertura”, manifestó la ministra a través de sus redes sociales.
¿Por qué se había cerrado la frontera?
El Gobierno ordenó el cierre temporal de los pasos fronterizos en diciembre de 2025 , argumentando que la medida buscaba fortalecer la seguridad nacional y combatir delitos como:
* Tráfico ilegal de armas.
* Contrabando de combustibles.
* Minería ilegal.
* Crimen organizado transnacional.
* Movilidad de grupos delictivos en la frontera.

Las autoridades señalaron que durante ese período las Fuerzas Armadas ejecutaron más de 1.000 operativos de control en la provincia de Loja, logrando la destrucción de bocaminas ilegales y el decomiso de materiales utilizados en actividades ilícitas.
Seis meses de pérdidas para la frontera
Aunque el cierre respondió a razones de seguridad, la decisión provocó un fuerte impacto económico en los cantones fronterizos.
Comerciantes, hoteleros, transportistas y pequeños emprendedores aseguraron que la reducción del flujo de personas ocasionó una caída considerable en las ventas, afectando el intercambio comercial que históricamente mantienen Ecuador y Perú.
Además, muchos habitantes de la frontera utilizan diariamente estos pasos para trabajar, estudiar, recibir atención médica o visitar a sus familiares, por lo que las restricciones alteraron su vida cotidiana.
El diálogo fue determinante
Ante el descontento ciudadano, el Gobierno instaló varias mesas de diálogo con representantes de los sectores productivos, cámaras de comercio, turismo, transporte, alcaldes y autoridades locales para evaluar alternativas que permitieran mantener la seguridad sin paralizar la actividad económica.
Durante esas reuniones, la ministra Nataly Morillo aseguró que el Ejecutivo trabajaba en un nuevo modelo de gestión para las provincias fronterizas y prometió revisar las restricciones una vez analizados sus resultados.
¿Qué cambia con la reapertura?
Con la decisión del Gobierno se restablece el tránsito por los pasos internacionales que comunican a Loja con el norte del Perú , facilitando nuevamente:
* El comercio binacional.
* La movilidad de estudiantes.
* El tránsito de trabajadores fronterizos.
* El turismo entre ambos países.
* El transporte de mercancías autorizadas.
No obstante, las autoridades aclararon que los controles migratorios, policiales y militares continuarán para evitar que la reapertura sea aprovechada por organizaciones dedicadas al contrabando, el tráfico de armas o el crimen organizado.
Un alivio para la economía local
La reapertura ha sido recibida con optimismo por los sectores comerciales de Macará, Zapotillo y otros cantones fronterizos, que esperan recuperar progresivamente el flujo de visitantes y las actividades económicas que dependen del intercambio diario con Perú.
Analistas consideran que la decisión permitirá reactivar el comercio, fortalecer el turismo y mejorar las condiciones para miles de familias que dependen de la dinámica económica de la frontera sur, sin dejar de lado los operativos de seguridad que el Gobierno mantiene en la zona.









