El comercio electrónico en Ecuador se consolidó en 2026 como uno de los motores más dinámicos de la economía nacional. De acuerdo con la Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico (CECE), las transacciones digitales superaron los USD 7.000 millones, cifra que refleja la madurez del mercado y el cambio definitivo en los hábitos de consumo de los ecuatorianos.

El acceso a internet, que ya alcanza a más del 80% de la población, y el uso intensivo de teléfonos inteligentes —responsables de entre el 65% y el 75% de las compras en línea— han impulsado este crecimiento. El consumidor actual exige rapidez, seguridad y experiencias integradas, lo que ha llevado a las empresas a fortalecer sus canales digitales y a invertir en soluciones de logística avanzada y pagos electrónicos confiables.
Durante los principales feriados de este año, el comercio digital se vinculó estrechamente con turismo, tecnología y artículos para el hogar. Solo en el descanso por el Día del Trabajo se registraron 1,21 millones de viajes y un gasto de USD 73 millones, un incremento superior al 70% respecto al mismo período de 2025.
El ecosistema se sostiene sobre tres pilares: retail omnicanal y marketplaces, que integran tiendas físicas con plataformas digitales; entregas rápidas, cada vez más comunes en ciudades principales; y pasarelas de pago seguras, que fortalecen la inclusión financiera.
Con estos avances, Ecuador se posiciona como un mercado competitivo y en expansión, donde el comercio electrónico ya no es una alternativa, sino un protagonista del desarrollo económico.







