El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que no despachará desde la Casa de Nariño en Bogotá, sede tradicional del Ejecutivo. En su lugar, convertirá esa edificación en un museo abierto al público y trasladará la Presidencia al Palacio de San Carlos, actual sede de la Cancillería. Además, planteó que Barranquilla funcione como capital alterna, con presencia permanente en el Batallón Paraíso y el Palacio de la Aduana, donde se realizarán consejos de ministros y reuniones internacionales.

Las medidas comenzarán a aplicarse desde el 7 de agosto de 2026, día en que De la Espriella asumirá oficialmente la Presidencia.
¿Qué decisiones tomará?
- Museo en la Casa de Nariño: Instruyó a la ministra de Cultura designada, Paola Holguín, para abrirla al público.
- Nueva sede presidencial: Palacio de San Carlos en Bogotá.
- Capital alterna: Barranquilla, con funciones ejecutivas y ministeriales.
- Reforma constitucional: Propuesta al Congreso para descentralizar el poder.
- Cierre de embajadas: Clausura de al menos 14 misiones diplomáticas, incluidas las de Cuba, Haití y Nicaragua, además de cerca de 15 consulados.
¿Por qué?
El mandatario electo explicó que busca descentralizar el poder político, acercar la Presidencia a las regiones y optimizar el servicio exterior. Señaló que los cierres diplomáticos no implican ruptura de relaciones, salvo con Cuba y Nicaragua, países con los que afirmó que “no habrá vínculo alguno con tiranías”.
Este giro en la organización del poder ejecutivo y diplomático marca un cambio histórico en la forma de gobernar Colombia, con fuerte énfasis en descentralización y eficiencia administrativa.








