
El incendio forestal en el cerro Casitagua, al norte de Quito, aún no ha sido liquidado, aunque las condiciones registradas son más favorables para avanzar hacia el control de la emergencia. El alcalde Pabel Muñoz informó que no se observan llamas, pero persisten puntos calientes que obligan a mantener las tareas de enfriamiento, vigilancia y monitoreo.
Según el reporte entregado por el alcalde, los equipos han detectado temperaturas de entre 130 y 150 grados centígrados en zonas del cerro. Esta situación mantiene el riesgo de una reactivación, especialmente ante la presencia de corrientes de viento, que durante los días anteriores favorecieron la propagación del fuego y complicaron las operaciones.

El Cuerpo de Bomberos de Quito continúa trabajando en la parte alta del Casitagua mediante recorridos terrestres, sobrevuelos con drones y cámaras térmicas para localizar focos de calor bajo la superficie. La institución explicó que el incendio solo podrá declararse liquidado cuando estos puntos hayan sido eliminados y no exista posibilidad de nuevas llamas.
De manera preliminar, cerca de 300 hectáreas de vegetación habrían resultado afectadas por el incendio. Las labores también han contado con apoyo de entidades públicas, personal especializado y habitantes de sectores cercanos.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente y han señalado que la evolución dependerá de las condiciones climáticas, principalmente del comportamiento del viento. Mientras continúen los puntos calientes, los equipos permanecerán desplegados para prevenir nuevas reactivaciones.









