
El senador estadounidense Marco Rubio lanzó una dura advertencia a la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, luego de que ella publicara un mensaje en redes sociales exaltando la figura de Fidel Castro en el marco de su natalicio. Rodríguez calificó al líder cubano como “referencia para los pueblos libres del mundo”, lo que generó inmediata reacción en Washington.
Rubio respondió señalando que Castro fue “un completo fracaso en todo, excepto en destruir Cuba y empobrecer, encarcelar y asesinar a su propia gente”. El legislador advirtió que cualquier dirigente tentado a seguir su ejemplo “está condenado al fracaso”, en clara alusión al modelo político defendido por Caracas.
La polémica se suma a los homenajes internacionales que recibió Castro: Vladimir Putin lo describió como símbolo de libertad y justicia, Lula da Silva reconoció su influencia en su trayectoria política y Nicaragua inauguró una escultura de 20 metros en su honor. Sin embargo, la realidad cubana contrasta con esos elogios: apagones de más de 20 horas, escasez de alimentos y medicinas, y una contracción económica proyectada entre 6,5 % y 7,2 % en 2026.
La advertencia de Rubio refleja la línea dura de Estados Unidos frente a regímenes que reivindican el legado castrista, mientras Venezuela reafirma su alianza ideológica con La Habana. El choque de narrativas evidencia la tensión creciente en la región y anticipa nuevos episodios de confrontación política.









